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Relaciones 25 Aug 2026 Laia Martí

EP 2: Cuando una relación te desconecta de quién eres

EP 2: Cuando una relación te desconecta de quién eres

¿Has tenido alguna vez la sensación de que, dentro de una relación, poco a poco ibas dejando de ser tú?

No de golpe. Sin un día concreto que puedas señalar. Solo una distancia que crece despacio: hablas menos de lo que sientes, mides lo que dices, te adaptas un poco más cada semana. Y un día te miras y no sabes en qué momento dejaste de reconocerte.

De eso hablo hoy.

Ya está disponible el episodio 2

Hoy publico el segundo episodio de «El camino hacia tu libertad». Se titula «Cuando una relación te desconecta de quién eres», dura unos veintiséis minutos y puedes escucharlo aquí: Episodio 2 en Spotify.

En él te cuento cómo una relación traumática puede desconectarte de quien eres, por qué resulta tan difícil salir de ella y todo lo que necesitas reconstruir después 🤍

Es un episodio muy personal, nacido también desde mi propia experiencia, para ayudarte a comprender aquello que quizá todavía hoy te cuesta explicar.

«Hay relaciones que, poco a poco, consiguen que dejes de reconocerte».

No te rompen de golpe: te pierdes lentamente

Cuando pensamos en una relación que hace daño, solemos imaginar algo evidente. Un antes y un después. Algo que cualquiera vería desde fuera.

Pero muchas veces no funciona así. Empiezas a medir tus palabras, a justificar comportamientos que te hacen daño y a renunciar a partes de ti para evitar conflictos o para intentar que la relación funcione.

Y cada renuncia parece pequeña. Un plan que dejas de hacer. Una opinión que te callas. Una amiga a la que ya no llamas tanto. Una emoción que decides no nombrar porque sabes cómo va a acabar la conversación.

Ninguna de ellas, por separado, parece grave. Todas juntas, con los meses o los años, te dejan viviendo una vida más pequeña que la tuya.

Si te reconoces en esto, quiero decirte algo antes de seguir: no eres débil, ni estás exagerando, ni eres demasiado sensible. Tu cuerpo y tus emociones llevan tiempo intentando mostrarte que algo no te está haciendo bien.

Por qué cuesta tanto salir

Es la pregunta que más me han hecho desde fuera, casi siempre con buena intención y casi siempre sin entender del todo lo que están preguntando: «¿y por qué no te vas?».

Como si irse fuera solo una decisión. Como si bastara con querer.

No siempre es falta de valentía ni de fuerza de voluntad. Muchas veces una parte de ti quiere avanzar mientras otra sigue intentando protegerte desde el miedo. Y debajo hay más cosas de las que se ven.

Está la esperanza de que vuelva a ser como al principio, porque esa versión existió y la recuerdas bien.

Está la culpa de «abandonar» a alguien, sobre todo si aprendiste que querer es aguantar.

Está el miedo a la soledad, al juicio de los demás o a empezar de cero.

Está la duda constante sobre lo que sientes, después de mucho tiempo escuchando que exageras.

Y están las creencias aprendidas mucho antes de esta relación, que se activan sin que tú las elijas.

Por eso hablo de dependencia emocional y de por qué repetimos lo que sabemos que nos hace daño. Entender el mecanismo no te obliga a decidir nada. Pero quita bastante culpa del camino.

Si hay violencia o sientes que estás en riesgo

Quiero decirlo con claridad, porque me parece importante: si en tu relación hay violencia física, sexual, económica o psicológica, o si sientes que tu seguridad está en juego, esto no se resuelve con reflexión ni con acompañamiento energético. Busca ayuda especializada: servicios de atención a las víctimas, tu profesional sanitario de referencia o los recursos públicos disponibles en tu zona. En España, el teléfono 016 atiende de forma gratuita y confidencial las 24 horas.

Mi trabajo es complementario, siempre desde el respeto hacia la medicina y hacia los profesionales cuando su intervención es necesaria. Y hay momentos en los que lo primero es estar a salvo.

Lo que se reconstruye después

Salir no es el final del proceso. Muchas veces es el principio.

Porque después queda algo menos visible y más lento: volver a habitarte. Y suele pasar por aquí:

  • Tu voz: volver a decir lo que piensas sin ensayarlo cinco veces antes.
  • Tus límites: aprender a poner límites sin tanta culpa, empezando por los pequeños.
  • Tu confianza: volver a fiarte de lo que sientes cuando algo no te cuadra.
  • Tu identidad: recuperar gustos, planes y personas que fuiste dejando por el camino.
  • Tu energía: descansar de un cuerpo que llevaba mucho tiempo en alerta.

No va rápido y no va en línea recta. Habrá días en los que sientas que has avanzado mucho y días en los que eches de menos algo que racionalmente sabes que no te hacía bien. Las dos cosas pueden convivir. No significa que estés retrocediendo.

Qué encontrarás en el episodio

  • Las señales que indican que un vínculo te está desconectando de ti.
  • Por qué resulta tan difícil salir, aunque por dentro sepas lo que ocurre.
  • El proceso de recuperar tu voz, tus límites y tu identidad.
  • Y algo de lo que yo misma viví, contado con la honestidad que puedo.

No vas a encontrar consejos rápidos ni un método en cinco pasos. No creo en eso. Lo que comparto es lo vivido y lo comprendido, con la esperanza de que te ahorre un poco de soledad.

Escúchalo cuando puedas hacerlo con calma: paseando, cocinando, antes de dormir. Y si mientras lo escuchas aparece un nudo en el pecho, no lo apartes demasiado rápido. Eso que se mueve suele estar señalando algo.

Tienes este episodio y los anteriores en la página del podcast. Y si sientes que ha llegado el momento de empezar a ordenar todo esto y volver a ti, puedes escribirme sin compromiso y contarme qué te está pasando.

Porque aunque el camino es tuyo, no tienes por qué recorrerlo sola 💜