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Ansiedad y calma 21 Jul 2026 Laia Martí

Vuelve el reto «Respira, Pausa y Calma tu Ansiedad»

Vuelve el reto «Respira, Pausa y Calma tu Ansiedad»

Son las once de la noche. Has recogido la cocina, has contestado el último mensaje, has repasado mentalmente lo de mañana. Te metes en la cama y, justo cuando por fin podrías descansar, la mente arranca. Otra vez.

Y por dentro piensas: «¿por qué no puedo parar?».

Si te reconoces en esa escena, quiero decirte algo antes de seguir: no eres débil ni estás exagerando. Lo que sientes tiene sentido, aunque ahora mismo no sepas ponerle nombre.

A veces la ansiedad no llega para hacerte daño. Llega para decirte que llevas demasiado tiempo sosteniendo más de lo que puedes.

Vuelve «Respira, Pausa y Calma tu Ansiedad»

Después de la acogida de la primera edición, vuelvo a abrir las puertas de «Respira, Pausa y Calma tu Ansiedad»: un reto de tres días para bajar el ritmo y empezar a escucharte.

No es un curso. No hay teoría que estudiar ni deberes que aprobar. Son tres días acompañándote, con prácticas cortas y sencillas, para que puedas hacerlo aunque tengas la agenda llena. Sobre todo si tienes la agenda llena.

Para quién he creado este reto

He creado este reto para todas esas personas que sienten que viven con el piloto automático puesto, que no consiguen parar la mente, que viven con el cuerpo en tensión o que hace tiempo que dejaron de escucharse para poder llegar a todo.

Quizá te reconozcas en alguna de estas frases:

  • Te despiertas ya cansada, como si la noche no hubiera servido de descanso.
  • Das vueltas durante horas a una conversación, a una decisión o a algo que podría salir mal.
  • Notas el cuerpo en tensión: los hombros subidos, la mandíbula apretada, un nudo en el pecho que no se va.
  • Llegas a todo, cumples con todo… y por dentro sientes que algo no está bien.
  • Si te preguntan qué necesitas, te quedas en blanco. Hace tiempo que no te lo preguntas tú.

No hace falta que estés atravesando una crisis enorme para apuntarte. No necesitas tocar fondo para empezar a escucharte.

Qué vamos a hacer durante esos tres días

Durante 3 días quiero acompañarte a bajar el ritmo, conectar con tu cuerpo, comprender mejor tus emociones y empezar a descubrir qué hay detrás de esa ansiedad que tanto te pesa.

Porque la ansiedad no siempre necesita que luches contra ella. Muchas veces solo necesita que empieces a escuchar lo que lleva tiempo intentando decirte.

A través de audios, meditaciones, ejercicios sencillos y pequeñas prácticas diarias aprenderás a:

  • Reconocer cómo te sientes, sin juzgarte por sentirlo.
  • Entender qué necesitas en cada momento, que casi nunca es lo mismo.
  • Responderte desde un lugar de calma, conciencia y cariño hacia ti, en vez de desde la exigencia de siempre.

Nada de esto pide horas libres que no tienes. Pide algo más pequeño y más difícil: darte un rato al día. Un rato que normalmente le regalas a todo lo demás.

Lo que no te voy a prometer

Quiero ser honesta contigo, porque prefiero que decidas sabiendo qué hay y qué no hay.

No busco que en tres días desaparezca tu ansiedad. Busco regalarte un primer paso. Un espacio donde dejar de sobrevivir para empezar a comprenderte.

La ansiedad no se ordena en un fin de semana, igual que no apareció en un fin de semana. Lo que sí puede pasar en tres días es que vuelvas a notar tu respiración, que te des cuenta de cuánto llevas encima y que descubras que hay otra manera de hablarte. A veces ese descubrimiento lo cambia todo, no porque resuelva nada de golpe, sino porque abre una puerta.

Y una cosa importante

Este reto no sustituye la atención médica ni psicológica. Yo trabajo desde un enfoque complementario, siempre desde el respeto hacia la medicina y los profesionales sanitarios cuando su intervención es necesaria. Si la ansiedad te impide dormir, trabajar o relacionarte, o si notas síntomas físicos que te preocupan, habla también con tu médica o médico de cabecera o con una psicóloga. Pedir ayuda no es rendirse: es cuidarte bien.

Un grupo pequeño, a propósito

Las plazas son limitadas para que el grupo siga siendo un espacio cercano, seguro y cuidado. Prefiero acompañar a pocas personas y estar de verdad, que abrir las puertas a cientos y que acabes siendo un nombre más en una lista.

Porque muchas veces lo que más ayuda no son los ejercicios en sí, sino sentirse acompañada mientras los haces. Saber que hay alguien al otro lado. Y darte cuenta de que quizá no eres la única que lleva meses aguantando en silencio.

Si sientes que este puede ser tu momento

Si llevas demasiado tiempo sintiendo que puedes con todo menos contigo, quizá este reto sea ese pequeño impulso que estabas necesitando.

Para unirte solo tienes que escribirme la palabra QUIERO CALMA y te enviaré el enlace para entrar en el grupo. Sin compromiso: si tienes dudas, me las cuentas y hablamos.

Y si al terminar los tres días sientes que quieres ir más a fondo —mirar qué creencias, qué emociones o qué cargas hay debajo de esa ansiedad—, ese es el trabajo que hago en mis sesiones, a través de la Reprogramación Mental, la Activación Kundalini y el Péndulo Universal. Pero eso será más adelante y solo si tú quieres. Ahora toca lo primero: respirar y hacer una pausa.

Te espero con muchísima ilusión 🤍